El Trail Running no se trata sólo de correr, sino que me conecta con la naturaleza, conmigo mismo y con ese impulso de superarme un poco más cada día. Correr por senderos, entre árboles, piedras, subidas y bajadas, me recuerdan que no todo en la vida es una línea recta, y que los caminos difíciles también pueden ser hermosos.

Me gusta porque me obliga a estar presente, a escuchar mi respiración, a sentir cada paso. No hay distracciones, solo el cuerpo en movimiento y el paisaje cambiando cada metro. Es libertad pura, lejos del ruido, lejos del asfalto…..mas cerca de lo esencial.

El Trail Running no se compite contra el reloj, se compite contra uno mismo. Cuando llego a la cima de una montaña o la meta, entiendo que no se trata de quién es más rápido, sino de quien no se rinde.